La cocina asiática tiene el maravilloso don de transformar ingredientes sencillos en platos llenos de sabor y frescura. Esta ensalada está inspirada en esas elaboraciones tan populares en países como Japón y Corea donde el pepino, el sésamo, la salsa de soja, el vinagre de arroz y el jengibre forman parte de numerosas ensaladas tradicionales.
Aunque el aguacate aporta un toque más contemporáneo, el resultado mantiene ese equilibrio tan característico de la gastronomía asiática: frescor, acidez, un punto dulce y el inconfundible aroma del aceite de sésamo.
Es una receta muy fácil de preparar, perfecta para los días de calor y un acompañamiento ideal para carnes, pescados o platos de arroz.