Estas fiestas de Navidad son el momento perfecto para sorprender en casa con un clásico irresistible de la cocina china: el Pato Pekín. Esta versión es ideal para quienes quieren disfrutar de un plato especial sin complicaciones, ya que viene precocinado y solo requiere unos minutos para dorarlo hasta que la piel quede bien crujiente.
Basta con montarlo en las obleas calientes, añadir un toque de salsa de pato, unas tiras de pepino y puerro, y disfrutar de un bocado festivo, aromático y delicioso que encantará a todos en la mesa.
